Antonio Espina (Madrid, 189-1972) fue un escritor, periodista y crítico literario español vinculado a la Generación del 27 y a las vanguardias literarias del primer tercio del siglo xx. Cultivó diversos géneros –novela, ensayo, poesía y periodismo– y destacó por un estilo innovador, irónico y de gran riqueza intelectual. Colaboró en importantes revistas y periódicos de la época, como Revista de Occidente, y mantuvo estrecha relación con los principales autores de su generación. Entre sus obras más representativas figuran los poemarios Umbrales (1918), Signario (1923), y las novelas Pájaro pinto (1926) y Luna de copas (1926). Durante la Segunda República desempeñó cargos diplomáticos y políticos, lo que marcó profundamente su trayectoria vital. Tras la Guerra Civil fue condenado a muerte, sufrió prisión y posteriormente marchó al exilio, residiendo varios años en México. Su producción literaria refleja el espíritu renovador de las vanguardias y una aguda reflexión sobre la realidad cultural y política de su tiempo.