Entre 1955 y 1968 Rodrigo Moya fue parte de la amplia nómina de reporteros gráficos que hicieron posible el último periodo de esplendor de la prensa ilustrada mexicana. Su sensibilidad social, que pronto derivó en la militancia política y en una fotografía comprometida con la época convulsa que vivió Latinoamérica por aquellos años, le permitió adentrarse en la esencia de los personajes y las circunstancias de los que fue testigo. Después de tres décadas de tenerlas abandonadas, Rodrigo Moya inició en el año 2000 la búsqueda y el reencuentro de sus imágenes, una síntesis de las cuales componen este libro.
Nació en 1934. Ejerció la fotografía periodística y documental de 1955 a 1968, año este último en que abandona la cámara como instrumento para explorar el mundo circundante y registrar sus percepciones y experiencias y se inicia en la industria editorial.