No castelo do Glandier produciuse un suceso imposible. A señorita Stangerson sufriu un desapiadado ataque dun enmascarado, a pesar de que estaba pechada na súa alcoba. Como foi posible que entrase e saíse un criminal? Este enigma aparentemente insondable atrae a atención do xornalista Rouletabille, que sabe como facer traballar «o lado correcto do seu pensamento». Un clásico da literatura detectivesca preciso e fermoso coma un cronómetro mecánico.
Tres historias que exploran la intimidad, la memoria y las sombras que nos habitan
Gaston Leroux (París, 1868–Niza, 1927) ha pasado a la historia de la literatura como uno de los pioneros de la literatura de misterio. Aunque ejerció como abogado durante tres años, pronto descubrió que su auténtica vocación era escribir y se dedicó a ello en cuerpo y alma. Crítico teatral, periodista (como reportero siguió los avatares de la Revolución rusa y entrevistó a algunos de los criminales más peligrosos de su época) y por encima de todo escritor, Leroux llevó una existencia pareja a la de uno de sus más célebres contemporáneos: Arthur Conan Doyle, el creador de Sherlock Holmes. Leroux, y su inmortal personaje Joseph Rouletabille, han deleitado a millones de lectores de todo el mundo a partir de historias que exploran las formas clásicas de la narrativa policíaca: los enigmas que aparentemente notienen solución, como los «cuartos cerrados». Actualmente Leroux ocupa un lugar de honor entre los autores franceses de todas las épocas.