Estas páginas consiguen el irónico milagro de persuadir al lector de que una casa habitada por un lunático, un envenenador y un pirómano es un mundo más acogedor, amoroso y sutil que el mundo real exterior.
Tres historias que exploran la intimidad, la memoria y las sombras que nos habitan
Estudió en la Universidad de Syracuse. En 1948 aparecieron su primera novela, The Road Through the Wall, y el cuento «La lotería», ya convertido en un clásico. En 1962 publicó Siempre hemos vivido en el castillo, considerada por la revista Time como una de las diez mejores novelas de ese año.