Este riquísimo epistolario consigue transmitir la entrañable relación que mantenía el poeta con su entorno familiar, y en especial con su madre, doña Vicenta Lorca Romero, quien, lejos de ser la hembra abnegada y silenciosa a la sombra del marido primero y los hijos despues, se nos revela como una mujer culta (fue maestra), con un criterio literario agudo y una sensibilidad excepcional. el paso del genio de Fuente Vaqueros por la Residencia de Estudiantes, sus tentativas poeticas y sus triunfos teatrales, los viajes transatlanticos y la estancia en Nueva York quedan maravillosamente retratados en estas paginas.