Sinopsis
«El talento de Gamboa para cultivar la intriga y la extravagante energía de sus historias hacen que su lectura sea compulsiva».
Times Literary Supplement
Gracias al Premio Internacional Rubén Bonifaz Nuño, en la categoría de ensayo, el filólogo narradorde estas páginas puede comprar su casa. Después de toda una vida de desearla, de observarla, de acercarse a sus paredes de piedra y ladrillo rojo para descifrar el enigma de su atracción, logra por fin saberla suya, y en el momento en el que franquea el umbral como su dueño, reconoce en ella su destino, su lugar en el mundo, el espacio a la medida de sus gustos y de su concepción de la vida.
La instalación en esta vieja casona bogotana es un proceso paciente y, más que físico, reflexivo y memorístico. Pues cada rincón, la madera de los pisos, los baños, el comedor, la vajilla, la biblioteca, las habitaciones, la mansarda, incluso el barrio entrevisto por las ventanas, dan pie a un viaje fascinante por la vida del protagonista. Conocemos de su existencia itinerante en compañía de su tía, sus preocupaciones intelectuales, su amor por los libros y la lengua, sus ricas experiencias sexuales, su descubrimiento del lado oscuro de las ciudades, así como las estelas de una remota tragedia que lo persigue desde la niñez.
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Ficha Técnica
Editorial: Literatura Random House
ISBN: 9789588894317
Idioma: Castellano
Fecha de lanzamiento: 01/12/2014
Especificaciones del producto
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Reseñas sobre Una casa en Bogotá
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1 Reseña
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| hace 10 años
Decepcionante. Arrogante, jactancioso, arribista, lleno de enumeraciones claramente motivadas por el esnobismo y la erudición exhibicionista, en detrimento del contenido. De una egolatría dolorosa e insultante, se da el lujo de caricaturizar a los personajes que no participan de su extensa erudición, aunque esta última, extrañamente, no le impida utilizar expresiones como "vital para la vida" y otras cacofonías semejantes. Hubiese soportado con estoicismo todos estos despropósitos, pero cuando iba por el 67% de la lectura, el autor comparó a una mujer con "una lavadora en fase de secado". Fue entonces cuando desistí. Indignante, un desperdicio de preciosos minutos.