Los fenómenos astronómicos han ejercido una fascinación magnética sobre los seres humanos a lo largo del tiempo. Nuestros ancestros ya observaban el movimiento de la Luna, estrellas o planetas, y registraban acontecimientos insólitos como la aparición de supernovas, cometas o eclipses. Llevamos milenios mirando al cielo y sorprendiéndonos por sus cambios. Esto se ha visto reflejado en una gran diversidad de manifestaciones artísticas, desde las pinturas rupestres hasta el arte más contemporáneo. En este libro nos planteamos estudiar esa relación entre arte y astronomía.