El objeto de este ensayo ha sido pensar la mecánica de la obra de Ignasi Aballí, su arqueología, su unidad orgánica y lo que funda su despliegue espaciotemporal. Pensar su singularidad, el nombre propio que instaura la obra en el margen del lenguaje con algunas categorías de otras obras, el texto de Lacan y otras escrituras, para tratar de situar el circuito de una lectura (im)posible cuyo trazado impone la formulación, la exacta medida, que articula significación y sentido. Y viceversa. El objeto ha sido ensayar la interlocución con la teoría mediante una herramienta derivada del pensamiento profundo, la obra de Aballí, mediante un ejercicio de tono formalista, sin modelos ni cronologías, para interrogar la especificidad de los medios, la poeticidad en el margen de lo verbal y su dominancia, la letra que ordena su significantización. En el margen de lo verbal, porque en la obra de Aballí la palabra escrita y lo netamente visual se presentan con tal cercanía que cabe hablar de contigüidad.