Los asquerosos. Edición especial limitada.

La gran novela de nuestros tiempos

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Lorca, el escritor que cambió la literatura para siempre

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Sinopsis


EDICIÓN ESPECIAL LIMITADA. Incluye una reproducción de la obra de Guim Tió

LA GRAN NOVELA DE NUESTROS TIEMPOS. 26 EDICIONES Y MÁS DE 200.000
EJEMPLARES VENDIDOS

Manuel acuchilla a un policía antidisturbios que quería pegarle. Huye. Se esconde en una aldea abandonada. Sobrevive de libros Austral, vegetales de los alrededores, una pequeña compra en el Lidl que le envía su tío. Y se da cuenta de que cuanto menos tiene, menos necesita.

Un thriller estático, una versión de Robinson Crusoe ambientada en la España vacía, una redefinición del concepto «austeridad». Una historia que nos hace plantearnos si los únicos sanos son los que saben que esta sociedad está enferma.

Santiago Lorenzo ha escrito su novela más rabiosamente política, lírica y hermosa.

Ficha Técnica

Editorial: Blackie Books

ISBN: 9791387748708

Idioma: Castellano

Número de páginas: 224

Tiempo de lectura: 5h 17m

Encuadernación: Tapa dura

Fecha de lanzamiento: 26/11/2025

Año de edición: 2025

Plaza de edición: Barcelona
Alto: 21.0 cm
Ancho: 14.0 cm
Grueso: 2.4 cm
Peso: 300.0 gr

Especificaciones del producto

Santiago Lorenzo

Escrito por Santiago Lorenzo

Se llama Santiago Lorenzo. Los astros se alinearon para que naciera un buen día de 1964 en Portugalete, Vizcaya, España, Europa, la Tierra. el Universo. Primero miró, luego observó, después filmó y ahora escribe. En todas esas etapas vivió y en ninguna hizo lo que hacen los actores: actuar. Denle una goma de borrar Milan y unas tijeras y les creará un mundo. Aunque hace tiempo que con un teclado hace lo mismo y mejor. Este artista pretecnológico de pulsaciones lentas (quizás por su corazón grande) vive a caballo (o a autobús de varios caballos) entre Madrid y un taller que ha elegido en una aldea de Segovia que podría servir para ejemplificar la recurrente expresión «alejado del mundanal ruido».

No siempre fue así. Estudió imagen y guión en la Universidad Complutense y dirección escénica en la RESAD de la capital del reino. Siempre tuvo claro que ante problemas reales, sólo sirven las soluciones imaginarias, así que en ese año constelación que fue 1992 creó la productora El Lápiz de la Factoría, con la que dirigió cortometrajes como Bru, Es asunto mío o el aplaudido Manualidades. Porque además de eso, al artista artesano Lorenzo siempre le gustó construir maquetas imposibles trabajadas con las manos: una cómoda con cajones que se abren por los dos lados, puertas por donde sólo podría pasar el Hombre más Delgado del Mundo y teatritos donde los Madelman son los protagonistas. Si no gozara del don de la escritura, podría haberse empleado en cualquier oficio antiguo: sereno, porque tranquilo lo es un rato, o jefe de estación ferroviaria, porque los trenes portátiles le gustan más que a un hombre alegre una pandereta. En 1995, produjo Caracol, col, col, que le valió pisar con calma la alfombra roja de los Premios Goya, que ganó en la categoría a Mejor Corto de Animación. Cuatro años después se empeñó en estrenar Mamá es boba, la historia palentina de un niño algo alelado, pero a la vez muy lúcido, acosado en el colegio (la película fue una de las primeras en abordar el tema del bullying) y con unos padres que, a su pesar, le provocan una vergüenza tremenda. La película pasará a la historia como uno de los filmes de culto de la comedia agridulce y podría servir como mito fundacional del post-humor que busca la risa helada e incómoda. Con ella fue nominado, para su sorpresa, al Premio FIPRESCI en el Festival de Cine de Londres. En 2001 abrió, junto a Mer García Navas, Lana S.A., un taller dedicado al diseño de escenografía y decorados con el que hicieron tanto muñequitos de plastilina para el anuncio del euro como la catedral que aparece en una de las entregas de Torrente. En 2007 estrenó Un buen día lo tiene cualquiera, donde volvía a elevar una historia de una persona para explicar un problema colectivo: la incapacidad, afectiva e inmobiliaria, para encontrar un sitio en el mundo (o un piso en la ciudad, para el caso).

Harto de los tejemanejes del mundo del cine, decidió cederle sus ideas a esto de la literatura y desde 2010 ha publicado las novelas Los millones, Los Huerfanitos, Las Ganas, Los Asquerosos y Tostonazo. También ha seguido hablando con voz grave, lanzando chanzas coheteras y fumando un pitillo a cada hora en punto con tiros cortos. Ha hecho, en definitiva, muchas cosas, pero su mayor temor continúa siendo caerse a la ría desde lo alto del puente colgante de Portugalete, patrimonio de la Humanidad desde 2006.

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Beto

| hace 5 meses

Los asquerosos es una de esas obras que sorprenden incluso cuando uno se acerca a ellas con expectativas positivas. Había leído críticas favorables, sí, pero la experiencia de lectura supera con creces cualquier referencia previa: estamos ante una novela profundamente original, incómoda en el mejor sentido y, al mismo tiempo, extraordinariamente amena. Lorenzo construye un relato que combina con habilidad el humor —a menudo ácido— con una mirada crítica y lúcida sobre la sociedad contemporánea. Hay en sus páginas una “mala leche” muy bien dosificada, nunca gratuita, que actúa como vehículo para una reflexión más profunda sobre nuestras formas de vida, nuestras dependencias y nuestras contradicciones. Es cierto que, en un primer momento, el estilo puede resultar desconcertante. La prosa del autor tiene una cadencia muy particular, casi excéntrica, que exige al lector un pequeño esfuerzo inicial de adaptación. Sin embargo, superados los primeros capítulos, esa misma voz narrativa se revela como uno de los grandes aciertos de la obra: única, coherente y perfectamente al servicio de la historia que se quiere contar. Más allá de su planteamiento, lo verdaderamente valioso de la novela es su capacidad para dejar poso. No es una lectura que se agote en el entretenimiento —aunque entretiene, y mucho—, sino que abre una grieta en la mirada del lector, invitándole a cuestionar lo cotidiano y a pensar desde otro ángulo. No conocía a Santiago Lorenzo antes de esta lectura, pero esta obra ha sido suficiente para convertirlo en un autor de referencia personal. Pocas novelas contemporáneas consiguen ese equilibrio entre originalidad, inteligencia y capacidad de resonancia. Una lectura altamente recomendable.


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