En "Los cabellos de Absalón", Calderón de la Barca desarrolla la historia bíblica de Amón y Tamar, añadiendo al relato primitivo no pocos elementos de su propio ingenio a fin de convertirlo en un argumento representable ante el público español de los siglos de oro. Esta edición lleva a cabo un minucioso rastreo filológico de fuentes y testimonios con tal de fijar el texto de la obra y depurarlo de los insertos y modificaciones que, ajenos a la voluntad de Calderón, se habían venido transmitiendo desde que fuera dado a imprenta por primera vez. El resultado es un texto muy diferente al que la tradición había recogido hasta ahora, e inaugura nuevas perspectivas para el análisis de su contenido filosófico, político y de crítica social.
Ficha técnica
Editorial: Ediciones Cátedra
ISBN: 9788437647968
Idioma: Castellano
Número de páginas: 200
Tiempo de lectura:
4h 42m
Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
Fecha de lanzamiento: 13/06/2024
Año de edición: 2024
Plaza de edición: Es
Colección:
Letras Hispánicas
Letras Hispánicas
Alto: 18.0 cm
Ancho: 11.0 cm
Grueso: 1.1 cm
Peso: 149.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Pedro Calderón de la Barca
Nació en Madrid el 17 de enero de 1600. Se educó con los jesuitas en Madrid, y continuó los estudios en las universidades de Alcalá y Salamanca hasta 1620. Fue soldado en la juventud y sacerdote en la vejez, lo que era bastante habitual en la España de su tiempo. En sus años jóvenes su nombre aparece envuelto en varios incidentes violentos, como una acusación de homicidio y la violación de la clausura de un convento de monjas. De su vida militar existen pocas noticias, aunque consta que tomó parte en la campaña para sofocar la rebelión de Cataluña contra la Corona (1640). Contrasta lo impulsivo y mundano de su juventud con lo reflexivo de su madurez, un aspecto que se acentúa al ordenarse sacerdote en 1651. Disfrutó del máximo prestigio en la brillante corte de Felipe IV y su nombre va asociado a la inauguración del palacio del Buen Retiro de Madrid, en 1635, y a numerosas representaciones teatrales palaciegas. El rey le honró otorgándole el hábito de Santiago. También fue capellán de la catedral de Toledo y capellán del rey. Murió en Madrid el 25 de mayo de 1681. En vida fue un autor respetado por todos y rara vez aparece mezclado en las violentas polémicas literarias de sus compañeros de letras. Después de la muerte de Lope de Vega, en 1635, fue reconocido como el dramaturgo más importante de su época.