Jean Genet (1910-1986) fue novelista, dramaturgo y poeta. De padre desconocido y abandonado por su madre a los pocos meses de nacer, pronto fue entregado a una familia de acogida. Desde pequeño tuvo conciencia de no pertenecer al mundo que se le ofrecía y comenzó muy pronto a enfrentarse a él: cometió su primer hurto con diez años y, tras varios robos y fugas, fue encerrado en la colonia penitenciaria de Mettray -donde cristalizaron sus tendencias homosexuales-. Fue desertor del ejército, vagabundo y ejerció la prostitución. Comenzó a escribir en la cárcel y en sus obras desarrolla una hagiografía de su propia vida y la de sus compañeros de aventuras. Fue admirado por Sartre, que le dedicó un voluminoso estudio, y frecuentado por Giacometti, Foucault, Derrida y Brassaï. Entre sus principales obras publicadas en castellano se encuentran: Santa María de las Flores, Pompas fúnebres (Alba), Querella de Brest (Odisea) y Las criadas (Alianza).
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Pompas fúnebres (1947) es la tercera novela de Jean Genet y la primera que escribió fuera de la cárcel, con la intención expresa de rendir homenaje a su joven amante Jean Decairn, combatiente de la Resistencia muerto en las barricadas de Paris en los dias de la liberacion". Pero, si esta es la "meta confesada", el libro tal vez tenga, declara su autor, "otras muchas secundarias mas imprevisibles". Pues ¿adonde puede conducir el duelo cuando, para retener al amante asesinado, para que siga viviendo dentro de quien lo llora, deban ofrecerse a su memoria las "historias monstruosas" de sus asesinos?
la guerre vue par genet. en algérie, fellagas et légionnaires s'affrontent, pendant qu'autour d'eux s'agitent travailleurs arabes et colons. mais, dans la mort, tous se rejoignent, et les ennemis découvrent leurs ressemblances secrètes. " ceux qui vont sur la terre d'ici peu seront dedans. c'est les mêmes... "
" avant d'y arriver, je savais que ma présence au bord du jourdain, sur les bases palestiniennes, ne serait jamais clairement dite : j'avais accueilli cette révolte de la même façon qu'une oreille musicienne reconnaît la note juste. souvent hors de la tente, je dormais sous les arbres, et je regardais la voie lactée très proche derrière les branches. en se déplaçant la nuit, sur l'herbe et sur les feuilles, les sentinelles en armes ne faisaient aucun bruit. leurs silhouettes voulaient se confondre avec les troncs d'arbres. elles écoutaient. ils, elles, les sentinelles. la voie lactée prenant sa source dans les lumières de galilée faisait une arche qui, me surplombant, surplombait aussi toute la vallée du jourdain et finissait, en s'éparpillant, sur le désert saoudien. allongé dans une couverture, je participais à ce spectacle peut-être plus que les palestiniens dont le ciel était le lieu commun. [...] dans une tragédie de shakespeare des archers tirent des flèches contre le ciel et je n'aurais pas été surpris si des feddayin d'aplomb sur leurs jambes écartées, mais agacés par tant de beauté en forme d'arc s'arrachant à la terre d'israël, eussent visé et tiré des balles contre la voie lactée, la chine et les pays socialistes leur fournissant assez de munitions pour faire dégringoler la moitié du firmament. tirer des balles contre les étoiles cependant qu'elles sortaient de leur propre berceau, la palestine ? "
L a Vida de Genet es un fracaso y, bajo la apariencia de un éxito, ocurre lo mismo con sus obras. No son serviles y supera a la mayoría de los escritores llamados Literarios. La obra de Genet es la agitacion de un hombre desconfiado del que ha podido decir Satre: "Si se le acorrala, estallara en carcajadas y confesara sin dificultad que se ha divertido ha costa nuestra, que solo intentaba escandalizarnos aun mas: si se le ha ocurrido bautizar con el nombre de Santidad a esta perversion demoniaca y sofisticada..." Jean Genet se ha propuesto la busqueda del Mal como otros la del Bien .
Diario del ladrón no es tan sólo un diario, pero tampoco se puede considerar únicamente una novela. A caballo sobre la confesión y la crónica, sobre la invención y el deseo, esta obra clave de la produccion de Jean Genet arrastra al lector hacia un mundo de vileza y decadencia, admirablemente trascendido gracias a un consciente poderio verbal e imaginativo que el autor maneja con plena conciencia. El protagonista pretende salvarse del mal por el propio mal. Etica y estetica del vicio bien podria valer como subtitulo de Diario del ladron, expresando asi la posicion que Genet toma ante la vida, necesariamente enfrentado con una sociedad a la que ni quiere ni puede pertenecer. Caido en la abyeccion, Genet decide asumirla y convertirla en virtud suprema. Su fallida carrera en el robo le condujo no obstante a su condicion de gran escritor: a convertirse en esa bomba literaria descubierta por Cocteau y cuya potencia subversiva no tardaria en conmocionar a Sartre. Juan Goytisolo, Genet en el Raval