Manu Martín Gallardo (Madrid, 1998) es investigador en historia social del arte, memoria y patrimonio cultural. Graduado en Historia del arte y en Ciencias y lenguas de la Antigüedad. Máster cum laude por la Universidad de Roma “La Sapienza” en Derecho y tutela de bienes culturales. Agradecido hijo de la pública. Ha participado en conferencias universitarias en Cambridge, Nueva York o Nápoles, y colabora en medios como "Público", "El Salto" y "elDiario.es". Intenta hacer carrera académica pese a la precariedad y la tristeza del trabajo teórico. Divulga desde la conciencia y la rabia de clase. Su aportación se preocupa por discutir los relatos hegemónicos en la memoria patrimonial, la sacralidad cultural y la valorización del daño, la ausencia y la ruina.
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Sopa de tomate contra un Van Gogh; manos pegadas a los marcos de un Goya. ¿Vandalismo ciego o el acto de protesta más lúcido de nuestro tiempo? En este ensayo tan deslumbrante como provocador, el historiador del arte Manu Martin argumenta con una contundencia arrolladora que la profanacion de los simbolos no es un sacrilegio, sino una herramienta historica de protesta y critica sin parangon. Una herejia ilustrada que demuestra que, para rescatar el arte, a veces hay que atacarlo.Con la precision de un bisturi, Martin disecciona el concepto de Patrimonio para revelarlo como lo que a menudo es: una poderosa religion civil. Una fe que nos enseña a venerar una cultura de elites mientras esteriliza las obras en templos-museo. Frente a esta liturgia, reivindica un patrimonio vivo, y por lo tanto politico, que lejos de ser un panfleto se muestra como un riguroso recorrido historico que va desde las hogueras de las vanidades del florentino Savonarola, hasta las sufragistas que acuchillaron la Venus del espejo para defender los cuerpos reales de las mujeres, llegando a los activistas que hoy usan el Prado y otros museos como altavoces globales. Martin demuestra que estas acciones no atacan el arte, sino que lo utilizan ademas, sin dañarlo de manera real para devolverle la vida que la institucion les ha arrebatado. Contra el patrimonio es un manifiesto que nos invita a cometer el acto mas liberador: dejar de rezar ante la cultura para empezar a usarla. Una obra valiente, polemica y destinada a convertirse en una referencia ineludible para entender las batallas culturales de nuestro presente.