es historiadora del Arte. Cofundadora de la revista digital literaria zendalibros.com, es coeditora de la colección de novelas clásicas Zenda-Edhasa y columnista en 'ABC'. Escritora especializada en viajes literarios, entre su obra figura la guía literaria "Jerez" (2023), el libro de viajes "Una aventura griega" (2023) y una serie de itinerarios literarios reunidos bajo el título de "La mujer que besó a Virgilio" (2024).
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Durante el confinamiento de la pandemia, los escritores y periodistas María José Santiago y Jesús García Calero emprendieron un duelo de palabras, un juego en el que el deseo fue protagonista de cuarenta y dos relatos eroticos. El bajo el pseudonimo de J.C. Pursewaden, en un guiño al cuarteto de Lawrence Durrell, ella bajo el de I. Adler, la unica mujer que desperto la emocion de Sherlock Holmes, compusieron a traves de esa correspondecia secreta un mapa interior en el que cada relato se asocia a un lugar y un tiempo historico determinados. Se trata de un experimento de riesgo y ternura, de buen humor y provocacion, que abrio una puerta a la libertad secuestrada por la cuarentena. Una poderosa arma para vencer el miedo mediante un atlas culto y complice quereivindica la terapia de la pasion.
Jerez es la ciudad del flamenco, los caballos y el vino. Pero más allá de esa triada cultural y dionisiaca, la ciudad más grande de Cádiz encierra una historia caudalosa y por eso una estela literaria pontificada por los grandes viajeros romanticos que llegaron hasta aqui durante los siglos XVIII y XIX. Sus barrios antiguos, cada uno diferente al otro, eleva al cielo gaditano los campanarios y espadañas de sus iglesias, memoria de antiguas mezquitas. La ciudad esta rodeada de viñas donde enraizan viejas cepas y sus bodegas son catedrales por su silencio y oscuridad, a la vez que una promesa de conversacion y felicidad por lo que contienen sus botas. nbsp;
Unviajeapasionante alcorazón de la Greciacontemporáneatraslos pasos delintrépidoescritor sir Patrick Leigh Fermor, amigo de Lawrence y Gerald Durrell.Solo aquellos que hayan vivido los ardientes fuegos de un amor irrefrenable podran comprender las razones que llevaron a Maria Jose Solano a dejarlo todo y emprender en solitario Unaaventuragriega. Acompañada unicamente de una maleta de mano y los libros del objeto de su pasion, el heroe de guerra y cronista viajero Patrick Leigh Fermor (1915-2011), la escritora abraza los restos de su legado en el pais de los olivos.Camina por las mismas calles en las que el, celebre por aventuras epicas en el pais heleno, habia vivido mil correrias y affaires secretos; brinda con uzo y retsina en las tabernas en las que el se embriago con su circulo bohemio y, acaso igual que el, sueña con la posibilidad de encapsular el pasado magico de un pais rebosante de tesoros arqueologicos.En este singular trayecto, que se puede leer casi como un romance con la obra fermoriana, Solano hace escala en lugares legendarios como Corinto, Micenas, Epidauro, Esparta o la isla de Hydra, donde Leigh Fermor (Paddy, para los amigos) paso una larga temporada en una mansion ahora -como no- declarada en ruinas. Desde cada uno de esos enclaves, capitales para entender la figura del aventurero, la escritora sevillana declara su amor eterno a un personaje tan singular como enigmatico, con sus luces y sus sombras, siempre impetuoso y, hasta su ultimo aliento, impulsado por un hambre insaciable de accion y conocimiento.
"La mujer que besó a Virgilio y otros viajes literarios" nos invita a conocer el Palermo de El gatopardo desde la biblioteca de Tomasi di Lampedusa, a recorrer el Chiado siguiendo el itinerario nómada de Pessoa y reponer fuerzas sentados a su lado en uno de sus cafes antes de planear una visita al Paris de Hemingway, decidir si queremos conocer la Roma monumental de Goethe, Stendhal y Keats o sumergirnos en los amores que, amontonados unos sobre otros, como los pisos en los rascacielos de esa literaria, cinematografica, diminuta y al tiempo inabarcable Manhattan, desbordan los limites de la pequeña Via MarguttaAlgo de cada viaje se impregna en nosotros: el olor en las librerias de viejo de Buenos Aires, el eco de un Stradivarius en Baker Street, el azul siempre azul de Niza, Cannes, Antibes y Montecarlo frente al rojo del descapotable que recorre a toda velocidad Miami con Ian Fleming al volante. La sal del Mar Muerto sobre la piel, el polvo del desierto en los ojos, el Mediterraneo bañando nuestros pies como si fuesemos heroes o dioses. Y el beso, siempre agradecido pero tambien complice, al busto de marmol de nuestro guia.Con una prosa extremadamente bella y evocadora, plagada de referencias clasicas y modernas, Maria Jose Solano nos revela a traves de su mirada que la lite
Un viaje apasionante al corazón de la Grecia contemporánea traslos pasos del intrépido escritor sir Patrick Leigh Fermor, amigo de Lawrence y Gerald Durrell. Solo aquellos que hayan vivido los ardientes fuegos de un amor irrefrenable podran comprender las razones que llevaron a Maria Jose Solano a dejarlo todo y emprender en solitario Una aventura griega. Acompañada unicamente de una maleta de mano y los libros del objeto de su pasion, el heroe de guerra y cronista viajero Patrick Leigh Fermor (1915-2011), la escritora abraza los restos de su legado en el pais de los olivos. Camina por las mismas calles en las que el, celebre por aventuras epicas en el pais heleno, habia vivido mil correrias y affaires secretos; brinda con uzo y retsina en las tabernas en las que el se embriago con su circulo bohemio y, acaso igual que el, sueña con la posibilidad de encapsular el pasado magico de un pais rebosante de tesoros arqueologicos. En este singular trayecto, que se puede leer casi como un romance con la obra fermoriana, Solano hace escala en lugares legendarios como Corinto, Micenas, Epidauro, Esparta o la isla de Hydra, donde Leigh Fermor (Paddy, para los amigos) paso una larga temporada en una mansion ahora -como no- declarada en ruinas. Desde cada uno de esos enclaves, capitales para entender la figura del aventurero, la escritora sevillana declara su amor eterno a un personaje tan singular como enigmatico, con sus luces y sus sombras, siempre impetuoso y, hasta su ultimo aliento, impulsado por un hambre insaciable de accion y conocimiento.