La enésima revolución educativa tiene como fin la producción del ciudadano emprendedor que, voluntariamente, se someta a las exigencias del mercado neoliberal; ese hombre del siglo XXI que entiende su vida como un proyecto de inversion que reformula y precariza a demanda de la economia. Este es el motivo de la implantacion masiva del Aprendizaje Basado en Proyectos y su promocion como la panacea definitiva para los males ancestrales de la escuela.
Desde hace décadas venimos asistiendo al bochornoso espectáculo de una sucesión de reformas educativas –llevadas a cabo por gobiernos de todos los colores– siempre fallidas, pero siempre funcionales
La enésima revolución educativa tiene como fin la producción del ciudadano emprendedor que, voluntariamente, se someta a las exigencias del mercado neoliberal; ese hombre del siglo XXI que entiende su vida como un proyecto de inversion que reformula y precariza a demanda de la economia. Aniquilada la ciudadania en favor del emprendimiento, la escuela ha de ser reconvertida en un mero mecanismo de insercion laboral donde el saber como fin en si mismo carece de sentido. Pero la reconversion de la institucion escolar en una fabrica de formacion basura no puede realizarse a la luz del dia. Semejante destruccion cultural requiere la introduccion de discursos y metodologias que, con un lenguaje biensonante, se presentan como necesarios y urgentes. Este es el motivo de la implantacion masiva del Aprendizaje Basado en Proyectos y su promocion como la panacea definitiva para los males ancestrales de la escuela. Es el caballo de Troya que posibilita la rendicion definitiva de la escuela al capital bajo el camuflaje de una practica democratica y modernizadora. Es la gran mentira de nuestra realidad educativa.