En la enorme variedad de culturas y formas de vida, toda existencia humana ha sido—y sigue siendo—, en términos religiosos o profanos, consciente o inconscientemente, un intento, un experimento, una apuesta por salir del laberinto que es la vida humana misma. Pero es importante no olvidar, como subrayaba Michel Foucault, que «el laberinto, más que el lugar donde uno se pierde, es el lugar de donde uno siempre sale perdido». De algún modo, el persistente deseo de salir de él ya es la salida.
De un modo muy parecido a lo que sucede con el mito del paraíso encontrado, el engaño supremo que, con miles de imágenes y patrañas, esconde el laberinto de toda existencia humana es la creación de un falso autoconvencimiento según el cual uno ya ha salido. Entonces, con una especie de ficticia inmunidad entre ingenua y pretenciosa, uno cree que ya se encuentra más allá de las pruebas, de las trampas, de los miedos, de las ilusiones que, por suerte o por desgracia, positiva o negativamente,suelen ser la materia prima y más visible de la vida cotidiana de hombres y mujeres. In statu viæ, empero, la salida verdadera y real del laberinto que es siempre nuestra experiencia concreta nunca deja de ser un interrogante con respuestas, si las hay, que no son sino nuevas preguntas con renovadas respuestas-preguntas.
Ficha Técnica
Editorial: Fragmenta Editorial, Sl
ISBN: 9788417796259
Idioma: Castellano
Número de páginas: 224
Tiempo de lectura: 5h 17m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 31/01/2020
Año de edición: 2020
Plaza de edición: Barcelona
Colección:
Fragmentos
Fragmentos
Número: 62
Alto: 21.0 cm
Ancho: 13.0 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Lluís Duch
Lluís Duch (Barcelona, 1936) se doctoró en antropología y teología en la Universidad de Tubinga, donde asistió a los cursos de Ernst Bloch. Se ha dedicado al estudio de la cultura occidental y es autor de más de cincuenta libros, entre los que destaca su Antropología de la vida cotidiana (6 volúmenes). Ha traducido, entre otros autores, a Lutero, Müntzer, Schleiermacher, Bonhöffer y, para Siruela, El peregrino querúbico de Angelus Silesius. Desde hace cincuenta años es monje del Monasterio de Montserrat, y en la actualidad es profesor emérito de la Universidad Autónoma de Barcelona.